Las nuevas tecnologías y la explosión del Big Data, han hecho posible que, tanto empresas como usuarios, tengan a su disposición una gran cantidad de datos que ayuden en la toma de decisiones. Esta nube de datos puede resultar muy positiva para ambas partes pero, como empresa, ¿sabes cómo obtenerlos? ¿Y cómo trabajar con ellos? La respuesta a estas preguntas se encuentra detrás del Marketing Intelligence.

¿Qué es el Marketing Intelligence?

El Marketing Intelligence es una filosofía cuyo objetivo es el de conocer y comprender todo lo que pasa dentro y fuera de la empresa. Para ello, se hace un estudio de todos y cada uno de los grupos que pueden relacionarse con el negocio: trabajadores, proveedores, clientes, consumidores, otros stakeholders… para ver qué información se puede obtener de cada uno de ellos. Además de conocer todo lo concerniente a estos grupos de interés para la empresa, se debe estudiar qué ocurre en el entorno en el cual ésta se está moviendo. En definitiva, el Marketing Intelligence trata de reunir la máxima cantidad de datos que influyen en la empresa en la actualidad o puedan llegar a hacerlo en un futuro cercano para, así, conformar una imagen de la misma con información contrastada.

Hasta aquí es bastante sencillo. La gran mayoría de empresas visitan páginas web de su competencia para ver qué están haciendo, leen estudios de mercado, preguntan a sus clientes de confianza… resumiendo, realizan acciones para la obtención de información sobre su negocio, pero, ¿qué se hace con toda esta información? De normal, la respuesta a esta pregunta es que la información se almacena, pero, ¿cómo? ¿dónde? ¿qué orden se sigue para el almacenamiento? Es justo en ese punto donde radica el problema.

Disponer de toda esta información correctamente recopilada es de vital importancia para que la empresa en sí pueda tomar unas mejores decisiones y, así, poder encarar mejor todas las acciones de marketing que se realicen, haciendo que éstas sean lo más personalizadas posibles. Y es que, si se dispone de mucha información, pero luego no se sabe qué hacer con ella, cómo buscarla, sintetizarla…, a fin de cuentas, emplearla, de poco sirve el esfuerzo realizado en la recolección de datos.

¿Por qué invertir en Marketing Intelligence?

Son varias las razones por las que una empresa debería decantarse por invertir en esta área del Marketing.

  • Conocer bien la empresa y el entorno. Para que un negocio funcione, lo primordial es conocerlo a fondo. Saber todo lo que pasa dentro y fuera de la empresa ayudará al empresario a conocer sus puntos fuertes y débiles y, así, por ejemplo, crear una matriz DAFO que le ayude a centrar su empresa dentro del mercado y realizar acciones que mejoren sus fortalezas y ayuden a paliar sus debilidades.
  • No quedarse estancado. El Marketing Intelligence ayuda a la empresa a evolucionar, a no quedarse estancada en un mismo punto. Al ver cómo se mueve el mercado y la competencia, y conocer qué requiere el usuario de la empresa,
  • Adelantarse a los cambios. El Marketing Intelligence también tiene un aporte preventivo para la empresa. Ir viendo las tendencias analizando la información obtenida, ayuda a que ésta se pueda adelantar a los cambios que va marcando el mercado sin que sea demasiado tiempo.
  • Cuantificar los objetivos de Marketing. Los datos son poder, y estos ayudan a evaluar de manera científica las acciones de Marketing, llegando a cuantificarlas para conocer el retorno que éstas han tenido sin tener que llegar a intuir. Llevar dicha cuantificación al día ayuda a que la empresa pueda ir revisando sus acciones de manera regular para no llegar a estar nunca en situación desfavorable.
  • Aprovechar la era del Big Data sin llegar al desbordamiento de información. Como se ha comentado anteriormente, existe una gran cantidad de información hoy en día gracias al Big Data. Esto, que puede suponer un beneficio a nivel empresarial, puede transformarse en un desbordamiento de información que repercuta en el mal funcionamiento de algunos departamentos.

¿Cómo implementar el Marketing Intelligence en tu empresa?

Una vez claro qué es el término de Marketing Intelligence hay que ver cómo poder acceder a esta gran cantidad de información. Para muchos, la obtención de datos puede ser una tarea de gran complejidad, dado que hoy se generan tantos que no se sabe por dónde empezar.

Para hacerlo correctamente, y que la empresa no caiga en errores que lleguen a desestabilizar su funcionamiento habitual, hay que tener en cuenta una serie de pasos.

Primera fase: Definición de métricas

El primer paso es definir qué métricas o KPIs van a tener una importancia real para la empresa. Está claro que hoy en día existen datos de todo tipo, pero, ¿son todos relevantes para la empresa? Seguramente no y, por ello, hay que hacer una criba antes de empezar a recabar datos.

Paso 2: Selección del modelo y herramientas de análisis

Cuando la empresa ya posee la información que considera necesaria es el momento de pensar cómo analizarla. En el mercado existen gran cantidad de herramientas para ello, herramientas que ayudan al análisis y comprensión de toda la información previamente adquirida.

Paso 3: Establecimiento de acciones en base al análisis de datos

Una vez las herramientas aporten la información necesaria, es el momento de analizarla. Dicho análisis debe llevarse a cabo por un profesional, ya que éste sacará el máximo partido al análisis. Con esto, es el momento de pensar qué acciones se pueden llevar a cabo para, por una parte, solventar posibles errores en la organización y, por otra, acciones para que el equipo de marketing esté preparado para imprevistos futuros.

Una vez creadas las estrategias a seguir y las acciones que se van a realizar, es importante que éstas se comuniquen a todo el equipo ya que, hay que recordar, que la información debe fluir hacia todos los niveles de la empresa para que se pueda sacar el máximo partido a ésta.

Y después de todo esto, ¿qué prefieres? ¿Invertir en Marketing Intelligence y crear acciones respaldadas? ¿O seguir llevando tu negocio en base a tu intuición?