Trabajar de manera profesional gestionando las redes sociales de una empresa o de una persona con notoriedad no es tarea fácil. Por mucho que a la mayoría de la gente le parezca un hobby, no lo es, ya que una mala gestión de las redes sociales de una empresa o asociación puede llevar a resultados desastrosos.

Las redes sociales están en continuo cambio y desarrollo y la información a través de ellas corre como la pólvora, por eso si eres community manager debes estar continuamente informado y pendiente de las actualizaciones, herramientas y aplicaciones que te permitan estar al día.

Al interactuar con los usuarios de las redes sociales de una empresa, que en definitiva son los clientes o posibles clientes de ésta, deberás prestar mucha atención a lo que dices, subes o contestas porque un pequeño fallo puede jugarte un mala pasada.

Hay que ser consciente de que a través de la gestión de rrss llegas a muchísimo público, el cual puede causarte algún que otro problema, y aún así deberás estar disponible para atender los 365 días del año las 24h del día. Pero cuáles son los errores que se cometen en la gestión de rrss que pueden llevarla a la catástrofe.

Errores comunes en una mala gestión de rrss

Si la persona que gestiona las redes sociales de tu empresa eres tú o cualquier otro empleado y se están cometiendo alguno de los siguientes errores, lo mejor es que optes por dejar la gestión de rrss corporativas en manos de unos profesionales.

  • Tener un perfil personal en Facebook en lugar de una fanpage. Si tu empresa cuenta con un perfil personal (donde puedes agregar amigos) en lugar de una fanpage, te aconsejamos que te pongas directamente en contacto con unos profesionales de las redes sociales, ya que estás dando una malísima imagen de tu empresa en Internet e incluso estás infringiendo la normativa de Facebook.
  • Compartir y da “me gusta” a tus propias publicaciones. No hay cosa que peor quede en redes sociales, y sobre todo en Facebook, que una empresa publique una actualización de estado y ella misma lo comparta o le dé al me gusta. ¿No será lógico que si has actualizado tu estado sea porque te guste?
  • Automatizar las publicaciones. Con esto nos referimos al típico “yo cuando publico algo automáticamente se me pone en Facebook, Twitter, Linkedin, etc…” Será muy cómodo, pero es un fallo tremendo porque cada red social tiene su lenguaje y limitaciones. Evidentemente, no es lo mismo publicar en Facebook que en Twitter; de primeras por la limitación de caracteres de la red social del pajarito, y segundo por el tipo de lenguaje empleado. Haciendo esto perdemos cualquier beneficio que pueda aportarnos las redes sociales.
  • Faltas de ortografía y desinformación. Un community manager debe tener una ortografía impecable, pues estás dirigiéndote a mucha gente en el nombre de una empresa y no puedes dar la imagen de una empresa mediocre. Otro gran error colosal que se da en la gestión de rrss es la desinformación, infórmate perfectamente de lo que estás subiendo a las rrss y de la información que das en tus respuestas a los usuarios ya que no todo lo que se publica en Internet ha de ser cierto.
  • No cumplimentar los perfiles sociales con los datos e imagen corporativa de la empresa. Si las redes sociales nos permiten introducir información en ellas de nuestra empresa, hagámoslo y saquémosle todo el partido a ellas. Al igual que aprovechemos la imagen, tanto del perfil, como de las cabeceras para introducir nuestro logotipo y diseños corporativos que permitan una rápida identificación de la marca. Si ponemos de foto de perfil nuestra puerta, despacho o la foto de nuestro compañero de trabajo… nadie sabrá quién somos.
  • Una monitorización inadecuada. Por falta de tiempo, desidia o conocimiento no se miden los resultados obtenidos de las redes sociales como la evolución de los seguidores, las visitas que han llevado a la página web, los pedidos realizados, etc… todo esto se puede medir, y como cualquier otra actividad en la que invertimos un tiempo ha de verse recompensada. Por lo tanto, si no mides tus resultados, estás tirando tiempo y dinero.
  • Peticiones no resueltas. Hay veces que los clientes pueden hacer alguna reclamación vía rrss o también puede darse el caso de que algún influencer o blogger te ofrezca algo interesante para tu empresa. Si la respuesta se prolonga mucho o incluso si ni siquiera se da respuesta se está realizando una mala gestión de rrss. Esto puede generar enfados en el público y consecuencias muy negativas para la empresa, desembocando incluso en una crisis corporativa.
  • El trato y el vocabulario no es el adecuado. Cuando se realiza la gestión de rrss corporativas en realidad estás ofreciendo una imagen de la empresa, y en función de esa imagen debes tratar de tener un tono u otro con los usuarios. Por ejemplo, no es lo mismo interactuar con usuarios de una empresa de disfraces, con los que puedes utilizar un vocabulario más informal y distendido, que con usuarios de una empresa que se dedique a la asesoría de empresas con los que deberás emplear el tono adecuado a esa situación.
  • Tomar de forma personal los comentarios. Como gestor de las rrss sociales de una empresa, debes actuar como si de ella misma se tratase, así que no puedes dejar que ciertos comentarios te afecten personalmente porque, si caes en eso, puedes ser motivo de mofa hasta llegar a convertirse en un hecho viral que perjudique mucho a la imagen corporativa.